Testimonio: mi recuperación después de la cirugía de juanetes

Testimonio de recuperación tras cirugía de juanetes

En breve

  • Tres pacientes comparten su experiencia real con la cirugía de juanetes: el antes, el durante y el después.
  • La recuperación no es igual para todos, pero los tres coinciden: el resultado vale la espera.
  • Las primeras semanas son las más difíciles; a los 3 meses, la vida cambia.
  • Escuchar experiencias reales ayuda a tomar decisiones informadas y a tener expectativas realistas.

Nada prepara mejor para una cirugía que escuchar a quienes ya la vivieron. Estos tres testimonios reflejan experiencias diferentes — edades, técnicas y contextos distintos — pero comparten un hilo común: la convicción de que operarse fue la decisión correcta.

Testimonio 1: la mamá que quería correr con sus hijos

«Mis juanetes llevaban empeorando 15 años. Al final, no podía ni caminar al parque con mis hijos sin dolor. Decidí operarme cuando mi hija de 6 años me dijo: ‘Mamá, ¿por qué siempre te duelen los pies?’

Las primeras dos semanas fueron duras. El pie hinchado, la dependencia de mi marido para todo, la frustración de no poder cargar a mis hijos. Pero a la tercera semana ya caminaba sola, y al mes y medio me quité el zapato postquirúrgico.

Hoy, a los 5 meses, corro en el parque con ellos. Sin dolor. Ese primer día corriendo sin que me doliera lloré como una niña.»

— Paola, 39 años, Quito (Ecuador)

Testimonio 2: el ejecutivo que posponía la cirugía

«Llevaba 5 años posponiendo la cirugía por el trabajo. Siempre había una reunión importante, un viaje, un cierre de trimestre. Hasta que el dolor se volvió diario y ya no podía usar zapatos de vestir.

Me operé con técnica percutánea. La recuperación fue más rápida de lo que esperaba: a las 3 semanas ya trabajaba desde casa, y a las 6 semanas volví a la oficina con zapatos cómodos. A los 3 meses me puse mis zapatos de vestir por primera vez en años.

Mi único arrepentimiento es no haberme operado 3 años antes.»

— Fernando, 51 años, Montevideo (Uruguay)

Paciente satisfecho tras operación de juanetes

Testimonio 3: la bailarina que temía perder movilidad

«Mi mayor miedo era perder la flexibilidad del dedo gordo. Como bailarina de salsa, necesito empujar con el antepié. Mi cirujano me explicó que la técnica que usaría preservaba la movilidad articular.

La rehabilitación fue intensa: ejercicios de movilidad desde la primera semana, fisioterapia 3 veces por semana durante 2 meses. Pero a los 4 meses volví a bailar. No como antes: mejor. Porque antes bailaba con dolor.

A los 8 meses competí en un campeonato regional. Mis pies ya no me limitan.»

— Isabella, 34 años, Cali (Colombia)

Consejo de podólogo

Cada paciente es diferente, y estos testimonios reflejan experiencias individuales. Lo que sí es universal: la importancia de tener expectativas realistas, seguir las indicaciones del cirujano y comprometerse con la rehabilitación. Los buenos resultados no son casualidad — son consecuencia de un buen equipo médico y un paciente comprometido.

Cada historia es diferente, pero el objetivo es el mismo

Vivir sin dolor. Caminar, correr, bailar, trabajar — lo que sea que los juanetes te estén quitando. Si estás pensando en operarte, habla con tu cirujano, infórmate bien y toma la decisión que mejor se ajuste a tu vida.

Revisado el 29/06/2026 por Cyril Capela, fisioterapeuta D.E. y osteópata D.O.

Sobre el autor

Cyril Capela — Fisioterapeuta diplomado (D.E.) y osteópata (D.O.), con más de 22 años de experiencia en ortopedia del pie. Conoce más sobre mí

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